Reseña: El desafío del Duende
El desafío del duende (del 260 al 267 de Amazing Spiderman)
El tomo contiene ocho números y podría dividirse en tres bloques: cuatro números de De Falco y Frenz (260, 261,263 y 265), dos números de relleno o fill-ins (262 y 264) y para concluir, dos números con Peter David al guión (266 y 267).
La etapa de Tom de Falcó y Ron Frenz en Amazing Spider-Man fue y sigue siendo un cómic de evasión que da gusto leer. Guionista y dibujante trabajan como uno y la narración fluye con agilidad y coherencia. Los personajes están llenos de vida y potencial aprovechado, numerosos personajes secundarios, con mención especial a Mary Jane, así como a su relación con Peter, viven etapas memorables
Como suele suceder en todo serial, las tramas y subtramas de este tomo son consecuencia de acontecimientos previos. Hay que reconocer que los eventos de mayor importancia han tenido lugar en números anteriores: la etapa de Roger Stern con su saga del Duende, la saga del traje alienígena o la conversación histórica, definitiva y necesaria que MJ y Peter mantienen justo en el Amazing Spider-Man # 259.
Pero las consecuencias que a las que asistimos en este tomo tienen también interés. Estas son algunas:
La primera página del primer número es una splash page
con un gran dibujo de Ron Frenz donde se ve a la tía May en primer
plano mirando hacia la calle tras el cristal de la ventana
exhibiendo un rostro que la maestría de Frenz llena de angustia y
anhleno.
En episodios anteriores Peter Parker había decidido
abandonar sus estudios de Ciencias, eso ha decepcionado a su tía,
discutieron y por culpa de la obcecación o del destino, aún no han
tenido esa charla que devuelva su relación a los cauces habituales
de cercanía y confianza.
El desencadenante de lo que podría considerarse el evento principal del volumen (núms. 260-261) se lo debemos al Duende y sus travesuras. En una trama inciada tres números antes había propuesto una alianza al también criminal La Rosa para derrocar a Kinping y tomar el control del crimen organizado de Nueva York. Una alianza entre villanos canónica; bien provista de globos de pensamiento y textos de apoyo que prometen recíprocas traiciones llegado el momento oportuno.
En los dos primeros números vemos al Duende decidido a hacerse con alguna copia remanente -ya que Spiderman le arrebató y destruyó las que poseía- de los diarios de Norman Osborn, alias Duende Verde, el primer villano del Universo Marvel que llevó máscara de duende, planeó un murciélago mecánico y lanzó calabazas explosivas que guardaba en una mariconera.
Por aquellos tiempos se le daba por muerto así que será su mucho más apocado hijo Harry el que padecerá la visita del Duende que, en busca de los diarios, amenazará no sólo su vida sino la de su pareja, la del hijo que esperan y la de Mary Jane, que pasaba por allí y ejerce de heroína de a pie.
Mientras tanto, Spiderman persigue en los bajos fondos la pista de estragos que va dejando el Duende, aparentemente un paso por detrás.
Los otros dos números de De Falco/Frenz tratan historias más relajadas, autoconclusivas y/o enfocadas en la interacción de Spidey con algún personaje secundario o invitados como Spider-Kid, Johny Storm, Marta Plateada, el Zorro y algún otro más.
En cuanto a los fill-ins, teniendo en cuenta la calidad media que suelen ofrecer este tipo de números podemos decir que no escapamos mal, podría y suele ser peor. Aunque...
En Amazing
Spider-Man 262 tenemos
una historia de Bob Layton como artista completo en la que
personalmente encuentro cierta influencia del Daredevil
de Frank Miller. Pero pese a que Miller para mí es uno de los
grandes y considero a Layton un buen dibujante no me parece un número
para tirar cohetes.
Eso sí, contiene algunas curiosidades. Por
ejemplo, la portada es una montaje fotográfíco. Al editor-jefe Jim
Shooter le pareció una idea con potencial publicar portadas así y
el bueno para todo Eliot Brown, con su cámara siempre a punto
se encargó de hacer esta foto, usando como modelo a Scott
Leva, quien solía encargarse de vestir el disfraz del trepamuros en
eventos promocionales de Marvel.
Hubo cierta confusión y expectación en su momento pues se
especulaba que la portada y el mismo fill-in
podría tratarse de un gancho promocional de un proyecto
cinematográfico que se barruntaba por entonces y que nunca llegó a
concretarse.
https://www.cbr.com/spider-man-marvel-movie-cannon-films-scott-leva/
Y otra anécdota la guardaré
para el final y conectar con Peter David..
El segundo fill-in tiene
la curiosidad de estar dibujado por un misterioso artista acreditado
como Paty. Se me quedó grabada una carta en un Correo de los
Lectores de Forum donde el doctor Átomos (quien se encargaba de
responder a las cartas en Spiderman) discutía con un lector
la conveniencia o no de incluir ciertos fill-ins, que quizás
no alcanzaban la calidad mínima requerida y se hacía referencia
expresa a comics "como los dibujados por Paty" y hasta el
propio Átomos no le quitaba la razón sobre la escasa calidad de
este número 264, que yo no había leido y desataba mi bastante
curiosidad. Muchos años después he descubierto que se trata de Paty
Cockrum, esposa de legendario dibujante de los X-Men Dave Cockrum.
Sinceramente, aunque ni la historia ni el dibujo sean la gran
maravilla, cosas peores ha traído el completismo.
Sobre la variada y extensa carrera de Paty Cockrum en la industria del comic:
https://fichas.universomarvel.com/autores/cockrumpaty.html
El tomo se cierra con un par de números de Peter David, dos historias sencillas y anecdóticas que el guionista resuelve con su gracia y oficio habituales. El dibujo acompaña, Sal Buscema, Joe Rubinstein & Co. se acreditan en el primero y un delicioso Bob McLeod en el segundo.
En ese último número se
encuentra la curiosidad que guardé para el final. Está relacionada
con uno de los tropos clásicos del lanzarredes. ¿Cómo se
desplaza el lanza redes cuando no hay edificios altos a su alcance?
En el fill-in de Bob Layton, el 262, habíamos visto a
Spider-Man a la caza de un tipejo por las instalaciones de un
aeropuerto, sin otro edificio a la vista que no fuese la torre de
control y colgando sus telarañas aparentemente de las nubes.
No puedo asegurar Peter David leyera ese cómic y esta fuese su réplica pero los hechos son que en el 267 nos encontramos a Spidey persiguiendo a otro individuo hasta las las afueras de la ciudad. Hasta áreas residentales con un paisaje monotemático de árboles, jardines y casas de una planta donde se ve en algunos apuros por este preciso motivo, en sitios así le toca como a todo vecino ir a pie o buscarse algún transporte.
La historia se llama The Commuter Cometh y está en el trigésimo sexto puesto en la lista las 50 mejores historias de Spiderman según los lectores de cbr.com
Según comentan en este artículo la inspiración de David fue otra.
https://www.cbr.com/spider-man-commuter-commeth-scarsdale/
En conclusión, compré este comic porque me apetecía leer algo de superhéroes entretenido y ligero y en ese sentido no defraudó, aunque esperaba más de el Duende, como prometía el título de volumen, y más de De Falco/Frenz.



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